El acoso escolar no siempre es visible. A veces se esconde en silencios, miradas, burlas o mensajes que parecen pequeños, pero que pueden causar un gran daño. Por eso, es fundamental que toda la comunidad educativa —alumnado, familias y profesorado— trabajemos juntos para prevenirlo y detectarlo a tiempo.
En nuestro colegio creemos firmemente que la convivencia se construye día a día, a través del respeto, la empatía y el cuidado mutuo. Fomentar un clima positivo no es solo tarea del aula, sino de todos.
- Las familias: escuchar, acompañar y mantener una comunicación fluida con el centro.
- El profesorado: detectar, intervenir y promover espacios seguros y respetuosos.
Nuestro compromiso
Desde el centro seguimos impulsando actividades de sensibilización, programas de convivencia y protocolos de actuación para garantizar que cada alumno y alumna se sienta seguro, respetado y valorado.
Porque educar también es enseñar a convivir.
"El acoso escolar no es un juego, y prevenirlo es responsabilidad de todos. No mires para otro lado, actúa".





