martes, 17 de marzo de 2026

21MARZO | DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN

 Este sábado, 21 de marzo, celebramos el DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN, una fecha muy especial para recordar el valor de la diversidad y la importancia de construir una sociedad más inclusiva, respetuosa y justa para todas las personas. 

¿Por qué el 21 de marzo?

La elección de esta fecha no es casual, hace referencia a la trisomía del par 21, la condición genética que da lugar al síndrome de Down. 

En lugar de dos cromosomas, hay tres, lo que influye en el desarrollo de la persona, pero no define quién es ni todo lo que puede llegar a ser.

Rompiendo mitos

A veces, los prejuicios o el desconocimiento generan barreras. Por eso, desde el centro queremos insistir en una idea clave:

La inclusión empieza por la mirada de los demás.

No se trata de “cambiar” a las personas con síndrome de Down, sino de cambiar la forma en que la sociedad las percibe y trata.

Desde nuestro cole...

  • Fomentamos el respeto y la empatía
  • Usamos un lenguaje inclusivo
  • Valoramos las capacidades de cada alumno/a
  • Creamos espacios donde todos y todas se sientan parte
Además, hoy hemos querido sumarnos a esta celebración de una forma simbólica y divertida: ¡hemos venido al cole con calcetines desparejados!

Con este gesto, recordamos que la diversidad nos hace únicos y especiales. Cada calcetín diferente representa la riqueza de ser distintos, pero iguales en dignidad y derechos.




CAMPAÑA 2026: "No soy yo, eres tu"

Este año, la campaña pone el foco en algo muy importante: las barreras no están en la persona, sino en el entorno.

Te invitamos a ver el vídeo de la campaña de este año:


Después de verlo, podemos reflexionar:

  • ¿Qué actitudes debemos cambiar?
  • ¿Cómo podemos ser más inclusivos en nuestro día a día?
  • ¿Qué pequeños gestos marcan la diferencia?

La diversidad nos enriquece como personas y como sociedad. Este 21 de marzo es una oportunidad para mirar con otros ojos, aprender y construir juntos un entorno donde todos tengamos cabida.

Porque al final, la verdadera diferencia la marca nuestra actitud.